El pádel de Menores: una escuela de valores

Por 13 noviembre, 2015Fuera de pista


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Estamos en las puertas del Mundial de Pádel de Menores que se celebra en México, donde unos “escogidos” menores van a representar al pádel español. Desde la Federación Española de Pádel se ha realizado un encuentro previo al evento y, existe un acuerdo unánime entre todos los que asistieron, sean jugadores, técnicos o federativos: es un gran grupo humano donde la amistad y el compañerismo está por encima de los resultados.

El pádel es un deporte joven que está creciendo enormemente en España, donde hay más de 1200 clubes de pádel, más de 80 marcas especializadas y un gran número de chicos y chicas que eligen el pádel como práctica deportiva. ¿Es el pádel un deporte de equipo? Sin duda alguna, sí. Y no sólo porque jueguen en pareja, donde la interacción, el feedback, el feeling y la comunicación es fundamental para que el rendimiento del juego en la pista se acerque más a nuestros objetivos, sino porque cuando no se está jugando o compitiendo, se está conviviendo y compartiendo experiencias, sentimientos, pensamientos y emociones entre ellos.

Cada día hay más escuelas de pádel y torneos de menores, donde los chicos y chicas conviven, comparten la experiencia de la competición y el “otro pádel“: la amistad, el compañerismo, la solidaridad … la convivencia hace que aprendan valores y vayan forjando su personalidad, dentro y fuera de la pista. Y un aspecto muy importante, aprenden a vivir y afrontar la frustración de un mal partido y de un mal resultado. Adquieren las habilidades para afrontar las dificultades y situaciones de presión propias de la competición, que muchas veces no son distintas a las que encontramos en el día a día.

Los padres, profesionales de la enseñanza, psicólogos deportivos,etc, debemos asegurarnos que estos valores sean positivos y formen parte de la personalidad de los menores, pero no de forma “azarosa”, sino como objetivos de aprendizaje bien definidos en las escuelas deportivas, para que se puedan generalizar en otros ámbitos de la vida de los menores: escuela, familia, amigos. En las escuelas de pádel, el compañerismo, el esfuerzo, la constancia, la competitividad, la amistad, el liderazgo, las destrezas sociales y las habilidades comunicativas, el conocimiento de las emociones y el control de las mismas tienen lugar de manera fortuita, con el mero hecho de convivir. Los menores aprenden valores que extrapolan a su vida diaria, a sus casas, a sus amistades fuera del club, a sus compañeros y compañeras de clase. El pádel es una escuela de valores y tú formas parte de ella.

Desde estas líneas aprovecho para desear a todos los chicos y chicas que van al Mundial de Pádel de Menores México 2015 toda la suerte del mundo y una muy feliz estancia allá. Que disfrutéis de la competición, la convivencia y la gran experiencia que supone poder jugar un Mundial. Disfrutar!