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Seguramente has notado que tu rendimiento cuando juegas un Torneo de pádel es distinto al que tienes cuando entrenas. Lógico, cuando competimos tenemos más presión, más responsabilidad y temor a perder. Consciente o inconscientemente, nos “autopresionamos” y, como resultado, bajamos nuestro rendimiento en la pista.

Nuestros golpes pasan a ser más temerosos, menos eficaces y la sensación de seguridad en nuestro juego cae estrepitosamente. ¿Cómo puedo evitar esta situación? ¿Qué puedo hacer para que mi rendimiento en un Torneo de pádel sea lo más parecido a mi nivel de juego cuando entreno? La respuesta a estas preguntas es relativamente fácil en teoría, pero no tan clara en la práctica. Tienes o debes entrenar como si compitieras. 

Cada entrenamiento de pádel, cada sesión de preparación física, cada rutina de entrenamiento mental tiene que estar directamente relacionada con situaciones de competición, donde nos exigimos el máximo nivel de intensidad, control y concentración en nuestro juego. Uno de los errores mentales más frecuentes en los jugadores y jugadoras que compiten los fines de semana es “ pensar que jugaremos el Torneo igual que como entrenamos ”. Muchas veces pensamos que cuando en un entrenamiento hemos metido 10 bolas seguidas sin fallar lanzadas desde la otra pista desde un carro de bolas, estamos ya preparados para afrontar un partido en un Torneo. Esta falsa creencia nos lleva a frustrarnos y caer en el desánimo cuando comprobamos que la realidad competitiva está lejos, muy lejos de nuestras expectativas.

¿Qué puedo hacer para “aprender a competir”? Pues jugar tal y como entrenas y entrenar como si estuvieras compitiendo.

Es decir, afrontar cada entrenamiento con el máximo nivel de intensidad, preparación física, máxima concentración, totalmente metido en el entrenamiento y entrenando situaciones competitivas simuladas. Si entreno con un nivel de intensidad del 100%, dejándome la piel en la pista y manteniendo la tensión y la concentración en todos y cada uno de los ejercicios del entrenamiento, así como en las situaciones de competición simuladas, nuestro rendimiento en una competición será muy similar al que tenemos en los entrenamientos, disminuyendo considerablemente la diferencia entre ambos.

Consecuencias, pues que nos encontramos con más autoconfianza, golpeamos la pelota con más seguridad, nos cansamos menos y aumenta considerablemente nuestra sensación de bienestar físico y mental durante un Torneo de pádel.

ANTES DE ENTRENAR:

– Prepara tu sesión de entrenamiento de igual forma que cuando vas a jugar un partido de un Torneo.

– Asegúrate que tu equipamiento de pádel ( bolso, paletero, equipación, palas, bolas, toallas, …), lo tienes bien dispuesto antes del entrenamiento.

– Visualiza mentalmente cómo te gustaría entrenar, intentando “verte” jugando y golpeando la pelota con gran acierto, intensidad y sentido táctico.

DURANTE EL ENTRENAMIENTO:

– Realiza un muy buen calentamiento, controlando la respiración con el diafragma, mirando fijamente la pelota en cada golpe.

– Intenta mantener una intensidad alta durante la mayor parte del entrenamiento, similar a la que se necesita para competir.

– Mantén la concentración en cada golpe, cada bola, siguiendo con la vista la pelota sin perderla de vista en el momento del golpeo. Punto a punto.

– Recupera la respiración entre los intervalos de entrenamiento, no te distraigas, aprovecha para respirar con el diafragma y recuperar la tensión idónea para seguir el entrenamiento sin cansarte. Importante estar siempre bien hidratado.

– Atiende a las explicaciones del entrenador de pádel y nunca tengas dudas en el entrenamiento.

 DESPUÉS DEL ENTRENAMIENTO:

– Repasa mentalmente el entrenamiento y analiza qué has entrenado y cuál ha sido tu rendimiento real.

– Si es necesario lleva un diario de entrenamiento, donde anotes todo aquello que has aprendido durante la sesión  y que te puede ser muy útil en el futuro.

– Ponte “nota” al entrenamiento y planifica el próximo

Recuerda. Entrenar con niveles alto de intensidad y de forma integral te ayudará a mejorar tu nivel competitivo y tu autoconfianza, consiguiendo niveles muy altos de satisfacción personal y deportiva. Así que a entrenar a tope poniendo los cinco sentidos para darlo todo. Y ya veréis que pronto notaréis los efectos positivos en vuestros partidos de Torneos!